Semana Santa de Crevillente, el reconocimiento a un comportamiento social.
Los orígenes de nuestra Semana Santa, símbolo emblemático de esta ciudad, se remontan al primer cuarto del siglo XVII. Los vestigios de esta Semana Santa han mantenido una peculiaridad distinguiéndose de otras ciudades, poblaciones y villas, convirtiéndose en su sello de identidad. Esto ha hecho de ella una celebración pasional sin precedentes, algo maravilloso y admirable a su vez.
Dotada de tallas de grandes autores de la época y reconocidos tallistas que han hecho de esta conmemoración vehemente un elemento de culto. Un órgano rector que a medida que pasó el tiempo, fue encauzando estos acontecimientos manteniendo un riguroso orden y unas formas estructurales para hacer distintas actuaciones.
A lo largo de la historia el conjunto de comportamientos, reglas y normas sociales aplicables al respeto y cumplimiento no solo en un medio gubernativo, social, laboral, político y cultural, han hecho valer patrones de usos y costumbres elaborados por las personas que regían ciertos órganos representativos. Las pautas marcadas han ido pasando desde nuestros ancestros hasta hoy día, es por ello que la Semana Santa crevillentina mantiene una identidad propia levantina y sigue luchando por ese legado que un día se le dejó a esta villa de industria alfombrera.
La imagen que trasmite Crevillente mediante esta puesta en escena de la Pasión de Cristo con un riguroso orden, unas letras sonoras inconfundibles por hermosas voces crevillentinas, colorido, estandartes y armonía forman en si un evento que muestra al mundo, mediante medios audiovisuales como la televisión y la radio, esta magnífica celebración. El Consejo Rector de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillente, formado por un presidente, dos vicepresidentes, un secretario, un vicesecretario, un tesorero, un contador, un cronista, un archivero y un consiliario, dan forma a la organización y sincronización de las actividades que se vienen realizando de año en año. La peculiaridad de esta Semana Santa es que con los tiempos se ha ido modernizando, consiguiendo que sus usanzas y tradiciones sigan manteniéndose en la actualidad mediante una diversidad de ciclos culturales.
Uno de los máximos exponentes de la Semana Santa crevillentina es el Pregón, pórtico predecesor del septenario a Nuestra Señora la Virgen de los Dolores. Este magnifico acto goza de un protocolo social, cultural y político que mezcla todos los movimientos populares de un pueblo. Este hecho viene sucedido de una terna de nombres de crevillentinos ausentes por su profesión en la población o de aquellos que viven en ella y han estado vinculados de alguna manera a su Semana Santa. De esta terna barajando edades, estados de salud y otros factores indicativos, se decide un nombre, a su vez se le hace saber a la persona que estará encargada de glosar el pregón, cual será el protocolo establecido para dar a conocer al pregonero/a en una asamblea.
El pregonero es agasajado y nombrado por lo que desde el momento de su designación tiene todas las atribuciones, derechos y honores. La recepción tiene lugar en un sitio emblemático, el museo de Semana Santa, imaginero que más obras de arte alberga por metro cuadrado. Un butacón, una mesa, el libro de firmas de la institución y el cartel anunciador de la Semana Santa arropan al pregonero.
Unas palabras de bienvenida del presidente de la Federación, que previamente ha sido guiado por el museo conociendo cada peculiaridad de cada imagen procesional, el pregonero plasma su firma y dedicatoria ante los aplausos del público asistente. Una vez terminado el recibimiento en el museo se pasa al ayuntamiento de la población donde será recibido por la corporación municipal, encabezada por el ilustrísimo señor alcalde, máximo representante de las tradiciones de la población, pronunciará unas palabras e impondrá el escudo de la Federación de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Crevillente, tallado en plata de ley. El encargado de glosar el pregon y su familia son obsequiados con un brindis y un coctel. Una vez terminado se dirigen todos hacía la plaza de la constitución donde esta ubicada la iglesia principal y donde se celebrará la Santa Misa.
Los encargados de Protocolo son los artífices de llevar a cabo las confirmaciones de asistencia de todos los invitados, pregoneros de años anteriores, portavoces de cofradías y acompañantes, representantes de instituciones crevillentinas, y tantos otros invitados a este acto. Previamente se les notifica por carta su ratificación y la etiqueta del evento. El riguroso orden y emblemático sigilo para actuar es imprescindible en estos momentos, debido a que se debe acomodar a todos los invitados en un tiempo prudencial. Una vez terminada la Santa Misa, el secretario de la federación lee el acta del nombramiento al pregonero, tras éste se produce su presentación a través de un conocido o del propio presidente de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa . El anunciador glosa su pregón; los aplausos delimitan el final de este, una vez terminado el ilustrísimo señor alcalde acompañado del presidente de la federación entregan el escudo de la villa y el Paso guión de la federación en una reproducción como recuerdo por su manifestación.
Es la banda de clarines y tambores de la Federación quien a marcha de tercios romanos inicia la salida del paso guión de la federación por las calles crevillentinas anunciando la llegada de su semana mayor.
Una vez terminada se trasladan a la cena homenaje al pregonero, dicha degustación es medida con todo detalle desde el día de su confirmación hasta la entrada de sus invitados; el orden de las mesas, el ordenamiento de sus cubiertos, las reservas realizadas y contrastadas e incluso y aunque parezca absurdo, hasta los alimentos que se tomaran. Semanas antes de la cena se degusta una pequeña variedad de lo que podrá ofrecerse en el banquete, se tendrá en cuenta esencias como la edad de los asistentes, la hora a la que será servida la cena y todos aquellos aspectos importantes debido a que todo detalle por pequeño que sea, se hace imprescindible para poder realizar el menú. Una vez terminado el refrigerio se le entrega al pregonero un cuadro con una imagen de la población o vinculada a la Semana Santa crevillentina. En los últimos años se le ha añadido una figura elaborada en bronce que representa un monolito, situado en una zona emblemática de la ciudad que forma parte del núcleo urbano.
Tengo que añadir que alguna que otra vez como peculiaridad y proyección de nuestra imagen real, a la percibida y realmente deseada para conseguir cierto prestigio, han acompañado pregoneros y conferenciantes de la talla de reverendísimos cardenales, ilustrísimos monseñores obispos de la diócesis de Orihuela-Alicante, sacerdotes, alcaldes, poetas, médicos, profesores, periodistas e incluso algunos de ellos de un renombre nacional e internacional que han aportado una proyección de nuestra Semana Santa hacía el mundo.
Este esfuerzo por mantener tan maravillosa herencia viva a lo largo de los años han conseguido que esté catalogada como de Interés Turístico Nacional, al haber reunido unos requisitos previos. Medios de comunicación como Televisión Española, Canal Nou, Cadena Ser y otras televisiones y productoras han emitido sus procesiones, actos, entrevistas y todos aquellos eventos realizados a nivel nacional e internacional.
Esto ha dado como consecuencia que en estos momentos se este preparando el expediente para ser declarada de Interés Turístico Internacional. En el cual debemos saber que no siempre las cosas son como creemos, ni tampoco como pensamos, debido a que tenemos una responsabilidad magnánima por mimar los detalles pequeñitos para hacer una Semana Santa grande.
Mimar nuestro saber ser y saber estar, las presentaciones, los saludos, el arte de conversar, el buen agasajo a nuestro invitado de honor, nuestros actos sociales, la sonrisa, el respeto, nuestra imagen acorde a donde nos encontramos, la cortesía, a lo que yo aglutino en comportamiento social.
Esto será una herramienta clave y acompañará a tantos otros requisitos establecidos, para la proyección internacional de un calado histórico sin precedentes en esta ciudad.
Rafael Marcos Pardo
Protocolo y Relaciones Institucionales


Buen artículo Rafael!!
Muy bonito, Rafa. Felicidades por tu trabajo.